Con el localizador Library Finder de Sony se pueden encontrar las bibliotecas públicas más cercanas (en los EE.UU. y Canadá) que ofrecen los títulos de libros electrónicos, y llevartelos en préstamo tal y como lo harías con un libro en papel de la biblioteca pública
Simplemente ingresas el código postal, o bien el estado o provincia, y a continuación haces clic en “Buscar”, para encontrar la biblioteca más cercana a nosotros que dispone de este servicio y poder navegar, buscar y descargar libros electrónicos en formato PDF y ePub optimizado que nos interesen.
Gracias a este servicio el usuario puede acceder a los títulos que desee durante un periodo de tiempo, comprendido entre 14 y 29 días de forma totalmente gratuita. Al igual que en una biblioteca con libros físicos, estos libros virtuales existirán en una cantidad limitada, si alguno que buscamos está prestado a otro usuario deberemos reservarlo y esperar que lo devuelvan, lo cual se hace automáticamente una vez pasado el periodo de prestamo.
La primera biblioteca en disponer de este servicio fue la New York Public Library. Por ahora sólo está habilitado para Estados Unidos y Canada
La encuesta, realizada durante el mes de noviembre por la Federación de Gremios de Editores con la colaboración de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, ha contado con la participación de 254 editoriales.
El informe muestra las acciones puestas en marcha por las editoriales en torno a seis temas: existencia o no de un proyecto digital; impacto de la digitalización en el catálogo; formatos y dispositivos de lectura; canales de distribución y venta; política de precios e impacto en los recursos internos de la editorial.
Algunos datos destacables son:
El 80% de las editoriales encuestadas declara realizar o tener previstas acciones en el ámbito digital durante el período 2009-2011.
En 2011, un tercio de las editoriales encuestadas tendrá digitalizado entre un 50% y un 100% de su catálogo.
El formato PDF es el predominante (el 80% de las editoriales preparará sus obras digitales en PDF en 2010), pero el formato que tendrá un crecimiento mayor será el ePUB.
Los dispositivos dedicados (lectores o e-readers) y los ordenadores son los entornos de lectura mayoritariamente preferidos por las editoriales para comercializar obra digital durante 2010 y 2011.
Las editoriales emplearán simultáneamente distintos canales de distribución y venta para el libro digital.
Los tres canales que tendrán un mayor incremento respecto a 2009 son la venta directa desde la web de la editorial, la venta por medio de librerías y la creación de plataformas conjuntas.
Los precios de la obra digital son y se prevé que sean inferiores a los de la obra impresa.
La identificación por radiofrecuencia (RFID) es una tecnología emergente que tiene un gran auge en la actualidad. Mediante ella se consigue el almacenamiento, transporte y recuperación de datos en etiquetas que se colocan en productos, para así conseguir una mejora en el control y el seguimiento. En la mayoría de las aplicaciones para bibliotecas se usan etiquetas de RFID a 13,56MHz, regidas por los estándares ISO15693 y ISO18000-3. En cierto modo, una etiqueta RFID es similar a un código de barras, aunque presenta sustanciales ventajas como la posibilidad de cambiar la información de la misma, con lo que se puede realizar un seguimiento o historia del producto en cuestión. Además, tiene mayor capacidad de almacenamiento de datos, no precisa de visión directa para leerla. Los datos almacenados en una etiqueta RFID pueden identificar o localizar el producto, o pueden ser datos específicos como el precio, el color u otras cualidades. Indica en concreto lo que ha sido detectado; por ejemplo, si se incluye una etiqueta en un cd-rom, se asegura que sea localizado ése específicamente, y no otro igual.
de Gómez-Gómez, Alberto ; Ena-Rodríguez, Borja; Priore, Paolo. “RFID en la gestión y mantenimiento de bibliotecas”.El profesional de la información, 2007, julio-agosto, v. 16, n. 4, pp. 319-328.
4. Butters, A., “RFID systems, standards and privacy within libraries“. The Electronic Library, Vol. 25, No. 4, 2007. http://www.emeraldinsight.com/10.1108/02640470710779844
7. Daqing He, Göker, A., and Harper, D. J., “Combining evidence for automatic Web session identification “. Information Processing & Management, Vol. 38, No. 5, 2001. http://www.sciencedirect.com/science/journal/03064573
9. García, C., Valera, F., and Bellido, L. e. al., “Diseño, despliegue y utilización de una red óptica metropolitana IP-DWDM“. Boletín de la Red Iris, No. 66-67, 2003-2004. http://www.rediris.es/rediris/boletin/66-67/ponencia8.pdf
12. III, C. M., “Spychips: How Major Corporations and Government Plan to Track Your Every Purchase and Watch Your Every Move“. Journal of the American Society for Information Science and Technology and Technology, 2009. http://dx.doi.org/10.1002%2Fasi.21216
16. Martínez Olmo, M. d. P. and Pérez-Montes Salmerón, C. M., “La tecnología RFID aplicada a bibliotecas. La experiencia de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás“. SEDIC, 2008, pp. 75-88. http://eprints.rclis.org/15218/
22. Roux-Fouillet, J.-P., “Les puces envahissent les bibliothèques : une nouvelle technologie d’identification des documents“. Bulletin des bibliothèques de France, Vol. 45, No. 6, 2000. http://www.enssib.fr/bbf/bbf-2000-6/09-roux-fouillet.pdf
26. Strickland, L. S. and Hunt, L. E., “Technology, security, and individual privacy: New tools, new threats, and new public perceptions “. Journal of the American Society for Information Science and Technology, Vol. 56, No. 3, 2005 . http://www3.interscience.wiley.com/cgi-bin/fulltext/109802381/PDFSTART
Una de las inciativas más interesantes y pioneras en la integración de los servicios de prestamo de Libros electrónicos en bibliotecas es la desarrollada por la New York Public Library denominada eNYPL o e-library.
En este proyecto se integran eBooks, Audiolibros, Juegos, etc. Lo primero que nos encontramos es un catálogo muy visual basado en la capacidad de identificación de las portadas, con las nuevas incorporaciones de eBooks tanto en formato PDF como en ePuB, los libros recientemente devueltos, y los eBooks por categorías: Arte, Biografías, Negocios, Literatura, Novelas Romántica, libros de autoayuda, Western… etc. Si entramos en uno de los apartados vemos una información más detallada como las copias y los formatos disponibles, asi como unos iconos con los dispositivos de lectura compatibles.
Si acedemos a un título determinado nos proporciona información más detallada del mismo, además de información sobre los derechos de autor y los usos permitidos, información sobre el autor, y un módulo de recomendaciones de otros libros que te pueden interesar si te ha interesado éste; además de poder recomendar el libro a un amigo o compartir la información de la existencia del mismo en la biblioteca a través de Twitter o Facebook.
Para encontrar los libros electrónicos disponibles tenemos un formulario que permite buscar por los libros por los campos habituales, además de por formatos, premios y disponibilidad.
También disponemos de la información de la cuenta personal, la lista de reservas, software para la visualización (Adobe Digital Editions, Mobipocket Reader) y mecanismos de ayuda
Desde esta página podemos acceder al préstamo o a la reserva del ejemplar si no estuviera disponible, ya que se permite un número limitado de usos (en torno a 2, 3, 10). El préstamo tiene una duración de 21 días (que parece el tiempo estándar de préstamo) al cabo de este tiempo el DRM (Gestor de derechos digitales) se encarga de impedir que vuelva a poder ser leído.
Entre las ventajas está que el usario no tiene que desplazarse a la biblioteca para poder coger el libro en prestamo, puede hacerlo desde cualquier lugar que tenga conexión con internet, y tampoco tiene que ir a devolverlo, y por lo tanto no se le sanciona. A tenor de los primeros resultados obtenidos parece ser que este sistema ha hecho posible que el número de prestamos se haya incrementado considerablemente.
La Biblioteca de Komura de Kaka en la Orilla / Haruki Murakami
LA BIBLIOTECA KÓMURA extracto de la obra Kaka en la Orilla / Haruki Murakami
Argumento
La historia central, narrada en primera persona por Kafka Tamura. Kafka (que significa cuervo en checo y cuyo nombre se asignó el personaje mismo para nombrar su nuevo yo) es un joven de 15 años que escapó de su casa en Nogata, del distrito de Nakano en Tokio, donde vivía con su padre, el famoso escultor Koichi Tamura. Para irse lejos de él, para no perderse, el muchacho, quien conversa con frecuencia con el joven llamado Cuervo, una voz interior y autónoma, viaja a Takamatsu, huyendo de una profecía o maldición que desde pequeño le había imbuido su padre: a él lo mataría y se acostaría con su madre y su hermana, a quienes no conoce pues lo abandonaron de pequeño con su padre. En esta huída llega a la Biblioteca Conmemorativa Komura, institución de carácter privado subvencionada por una rica familia productora de sake. Allí conoce a Oshima, un joven al que más que guapo sería más exacto calificarlo de hermoso.Oshima resultará ser una mujer, un ser andrógino
Esa biblioteca la dirige la señora Saeki, elegante y bella mujer que en su juventud fue autora e interprete de una canción que se hizo muy popular, llamada Kafka en la orilla del mar, tema que se corresponde con un cuadro que adornaba la habitación del primogénito de la familia Komura, novio de la joven Saeki. La señora Saeki vive siempre en aquel tiempo que quedó detenido.
Extractos:
La lluvia que cae en el bosque, la lluvia que cae sobre la superficie del mar, la lluvia que cae en la autopista, la lluvia que cae sobre la biblioteca, la lluvia que cae en el fin del mundo.
-El mundo es una metáfora, Kafka Tamura -me dice Oshima al oído-. Pero ¿sabes? Tanto para ti como para mí, esta biblioteca es lo único que no es la metáfora de nada. Esta biblioteca es sólo esta biblioteca. Eso quiero que quede bien claro entre nosotros.
-Por supuesto -digo.
-Es una biblioteca muy sólida, muy personal, muy especial. Y nada puede reemplazarla, .cuando el teléfono deja de sonar-. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo. Pero dentro de nuestra cabeza, porque creo que es ahí donde debe de estar, hay un pequeño cuarto donde vamos dejando todo esto en forma de recuerdos. Seguro que es algo parecido a las estanterías de esta biblioteca. Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo siempre fichas catalográficas. Hay que limpiar, ventilar la habitación, cambiar el agua de los jarrones de flores. Dicho de otro modo, tú deberás vivir hasta el fin de tus días en tu propia biblioteca
«Nakata me dijo que antes de morir, aunque sólo fuera una vez, quería volver a poder leer. Poder ir a la biblioteca y leer tanto como quisiera. Pero ha muerto sin ver cumplido su deseo. Claro que quizás, en el otro mundo, como Nakata normal, sí sepa leer. Pero mientras estuvo en éste, no logró jamás cumplir su deseo. De hecho, lo último que hizo Nakata fue, por el contrario, quemar montones de letras. Enviar a la nada la enorme cantidad de palabras que allí estaban escritas, sin dejar una sola. Qué ironía. Por eso mismo voy a hacer que se cumpla su último deseo. Cerrar la puerta de entrada. Es algo vital. Total, ni siquiera pude llevarlo al cine o al acuario.»
(pag 74)
Nakata y Hoshino leyeron hasta las dos. Nakata estuvo devorando con la mirada la compilación de fotografías de muebles, y las fue subrayando con gestos. Aparte de las dos señoras, por la tarde acudieron tres lectores más. Pero Nakata y Hoshino eran los únicos que deseaban visitar el interior de la biblioteca.
-¿No importa que seamos sólo dos? Me sabe mal que se tenga que tomar tanto trabajo sólo por nosotros -le dijo Hoshino a Oshima.
-No se preocupe. Aunque sólo hubiera una persona, la directora de la biblioteca se la mostraría encantada -dijo Oshima.
A las dos, una hermosa mujer de mediana edad descendió las escaleras. Andaba con la espalda erguida, con elegancia. Llevaba un traje azul marino de corte severo y zapatos negros de tacón. El pelo se lo había recogido atrás y en el amplio escote lucía un fino collar de plata. Muy refinada, de buen gusto, sin nada superfluo. -Buenas tardes. Me llamo Saeki. Soy la directora de la biblioteca – dijo. Y sonrió plácidamente-. Aunque lo cierto es que sólo trabajamos en ella Oshima y yo.
(Pag. 112)
Pasadas las doce llegaron dos lectoras (dos mujeres de mediana edad), y ellos decidieron hacer un descanso y salir afuera. El joven, para comer, había traído pan. Nakata llevaba en la bolsa el pequeño termo lleno de té, como siempre. Hoshino se acercó al mostrador, le preguntó a Oshima si podían comer por allí cerca. -Por supuesto -respondió Oshima-. En el corredor que da al exterior, allí podrán almorzar mirando al jardín. Después, si lo desean, pueden tomarse un café. Aquí hay café preparado. No duden en servirse.
-Muchas gracias -dijo Hoshino-. Esta biblioteca es como muy familiar, ¿verdad?
Oshima sonrió y se echó el flequillo para atrás.
-Sí, es algo distinta a otras bibliotecas. Se la puede llamar familiar, en efecto. Nosotros no deseamos otra cosa que crear un espacio íntimo y acogedor donde se pueda leer a gusto. «Muy simpático el chico este», pensó Hoshino. Intelectual, atildado, con pinta de ser hijo de buena familia. Y además amable. «Debe de ser marica», pensó. Pero Hoshino no tenía prejuicios contra los homosexuales
(pag 115)
-Si disponen ustedes de tiempo, hoy a partir de las dos efectuaremos una pequeña visita guiada por el edificio. Siempre que haya alguien que lo desee. Las realizamos todos los martes. La directora de la biblioteca explica, entre otras cosas, los orígenes de esta biblioteca. Y hoy, casualmente, estamos a martes.
(pag. 118)
Cuento los días. Estamos a martes. Hoy, la señora Saeki –si hay algún visitante, por supuesto– efectuará la pequeña visita guiada por el interior de la biblioteca, igual que siempre. Como el día que crucé por primera vez el portal de la Biblioteca Conmemorativa Kómura. Ella sube las escaleras sobre sus finos tacones. El eco de sus pasos resuena por el interior de la biblioteca. Las medias brillantes, la blusa inmaculada, el pequeño par de perlas en sus orejas, la Montblanc sobre el escritorio. Su sonrisa plácida (aunque proyecte la
larga sombra de la resignación). Todo eso queda muy lejos ahora. Nada me parece siquiera real.
(pag. 128)
Imaginas qué debe de estar haciendo ella ahora. Es lunes y la biblioteca está cerrada. ¿En qué diablos debe emplear la señora Saeki los días de descanso? Te la imaginas sola en su apartamento. Lavando la ropa, preparando la comida, haciendo la limpieza, yendo de compras: imaginas estas escenas, una tras otra. Cuanto más lo imaginas, más agobiante te parece estar aquí. Piensas que eres un cuervo intrépido y que te escapas de la cabaña de las montañas. Vuelas por el cielo, cruzas los montes, te detienes junto a su ventana, te
quedas mirándola eternamente.
(pag. 142)
La biblioteca desierta posee algo que me conmueve. Todas las palabras, todas las ideas descansan allí en silencio. Siento deseos de mantenerla tan hermosa, limpia y tranquila como pueda. De vez en cuando me detengo y contemplo los libros mudos que se alinean en las estanterías. Acaricio los lomos de algunos de ellos. A las diez y media llega del aparcamiento, como siempre, el ronroneo del motor del Mazad Road Estar, luego aparece Ôshima con rostro ligeramente soñoliento. Charlamos un rato hasta la hora de apertura de la biblioteca.
Pag. 194
Nakata no sólo no es inteligente. Nakata está vacío. Acabo de comprenderlo. Nakata es como una biblioteca sin libros. Hace tiempo no era así. Yo tenía libros dentro. Lo había olvidado durante años, pero ahora sí me acuerdo. Antes, Nakata era como todo el mundo. Pero un día ocurrió algo y Nakata se convirtió en un recipiente vacío.
Pag. 202
Haber ido a la biblioteca por primera vez en su vida le había hecho adquirir una viva conciencia de las cosas que ignoraba. El número de cosas que desconocía era ilimitado. Sin embargo, pensar en el infinito le produjo a Nakata un ligero dolor de cabeza. No deja de ser lógico, pues el infinito no tiene límite.
Pag. 207
En cuanto abandoné su casa me vine a la biblioteca, Oshima me llevó en coche a su cabaña, pasé unos días solo en el corazón de las montañas, desde donde era imposible telefonear. Después volví a la biblioteca, inicié aquí una vida nueva, un trabajo nuevo, empecé a ver por las noches el espíritu vivo (o algo parecido) de la señora Saeki.
Pag 239
Si ustedes tienen tiempo para ir a una pequeña biblioteca de una pequeña ciudad, husmear por todas partes y tratar de poner pegas a cómo están los lavabos y las fichas catalográficas, también podrían encontrar otras maneras más efectivas de defender los justos derechos de las mujeres de este país. Nosotros nos desvivimos para que esta biblioteca sea de alguna utilidad en la región. Hemos reunido una excelente colección de textos para gente que ama los libros. Ponemos todo nuestro corazón en el trato con el público. Quizás ustedes no lo sepan, pero nuestra colección de estudios y documentos sobre poesía, que abarca desde la era Taisho hasta mediados de Shówa, goza de una gran reputación en todo el país. Tenemos defectos, por supuesto. Y también limitaciones, eso ni siquiera hace falta decirlo. Pero hacemos cuanto podemos. Fíjense más en lo que hemos conseguido y menos en lo que no hemos podido conseguir. ¿Acaso no reside en esto la justicia?
pag 355
Es lunes y la biblioteca está cerrada. De ordinario, en la biblioteca reina el silencio, pero los días de descanso el silencio resulta incluso excesivo. Parece que el tiempo se haya olvidado de ella. O bien, que esté conteniendo el aliento para que el tiempo no la descubra. Al final de un pasillo que nace en la sala de lectura puede verse un rótulo que dice:
PERSONAL,
pag 362
A las cinco, cuando me dispongo a dejar la biblioteca, Oshima sigue en el mostrador leyendo el mismo libro. En su camisa no hay una sola arruga, como de costumbre. Y algunos mechones del flequillo le caen sobre el rostro, igual que siempre. A sus espaldas, en la pared, las agujas de un reloj eléctrico avanzan suavemente, mudas, hacia delante. Todos los objetos que rodean a Oshima se mueven con pulcritud y silencio. Me cuesta creer que sude o que alguna vez tenga hipo. Levanta la cabeza y me entrega la mochila. Al pasármela hace una mueca, como si fuera demasiado pesada para él.
pag. 494
Hasta el anochecer, decido matar el tiempo en una biblioteca. Había averiguado de antemano qué bibliotecas había en los alrededores de Takamatsu. Desde pequeño, yo siempre he matado las horas en las salas de lectura de las bibliotecas. No son muchos los sitios adonde puede ir un niño pequeño que no quiera volver a su casa. No le está permitido entrar
en las cafeterías, tampoco en los cines. Únicamente le quedan las bibliotecas. No hay que pagar entrada y, aunque vaya solo, no le dicen nada. Allí puede sentarse y leer todos los libros que quiera. A la vuelta de la escuela, yo siempre iba en bicicleta a la biblioteca municipal del barrio. Incluso los días festivos solía pasar largas horas allí solo. Cuentos,
novelas, biografías, historia: leía todo lo que encontraba. Y, cuando había devorado todos los libros infantiles, pasaba a las estanterías de obras para el público en general y leía los libros para adultos. Incluso los que no entendía los leía hasta la última página. Y cuando me cansaba de leer, me sentaba ante los auriculares y escuchaba música. Carecía por completo de cultura musical, así que iba escuchando por orden todos los discos que había, empezando por la derecha. Y así fue como descubrí la música de Duke Ellington, los Beatles, Led Zeppelin.
La biblioteca era como mi segunda casa. En realidad, es posible que fuera mi verdadero hogar. A fuerza de ir cada día acabé conociendo de vista a todas las bibliotecarias. Ellas sabían mi nombre, me saludaban al verme y me dirigían frases cariñosas (aunque yo muy pocas veces respondía porque soy terriblemente tímido).
pag. 524
El día de mi decimoquinto cumpleaños me escapé de casa, me marché a una ciudad desconocida y empecé a vivir en un rincón de una pequeña biblioteca.
Claro que si contara las cosas por orden, tal como ocurrieron, el relato se extendería una semana más. Sin embargo, si tocamos sólo los puntos esenciales, eso fue lo que ocurrió: el día de mi decimoquinto cumpleaños me escapé de casa, me marché a una ciudad desconocida y empecé a vivir en un rincón de una pequeña biblioteca.
Quizá parezca un cuento de hadas. Pero no lo es. De ninguna de las maneras.
Zotero es un gestor de referencias de sofware libre que facilita las tareas de recopilación, organización y difusión de información
Zotero es una extensión libre para el navegador Firefox, que permite a los usuarios recolectar, administrar y citar investigaciones de todo tipo de orígenes del navegador. Es parcialmente una aplicación de administración de referencias, usada para administrar bibliografías y referencias al escribir ensayos y artículos. Su nombre proviene de la palabra albanesa zotëroj que significa “poseer/dominar”. Su objetivo es reemplazar aplicaciones más tradicionales de administración de referencias, originalmente diseñadas para ajustarse a las demandas de la investigación offline.
En muchas páginas web de investigación conocidas como bibliotecas digitales, Google Scholar o incluso Amazon, Zotero detecta cuando un libro, artículo u otros recursos están siendo consultados y con un click del ratón encuentra y guarda la información completa de la referencia en un fichero local. Si el origen es un artículo en línea o una página web, Zotero puede opcionalmente guardar una copia local. Los usuarios pueden entonces añadir notas, etiquetas, y sus propios metadatos a través de un interfaz en el propio navegador. Selecciones de los datos de la biblioteca local de referencia pueden ser posteriormente exportados como bibliografías en diferentes formatos.
El programa lo desarrolla el Centro de Historia y Nuevos Medios (Center for History and New Media) de la Universidad de George Mason y está disponible en la actualidad en versión beta de forma pública. Es abierto y extensible, permitiendo a otros usuarios contribuir estilos de citas y traducciones de páginas, y de forma más general cualquiera que esté construyendo herramientas digitales para investigadores puede expandir la plataforma
A continuación comparto con ustedes los nombres de algunos personajes famosos de la historia que, además de la faceta (escritores, inventores, papas, políticos, etc.) por la que son mundialmente conocidos, fueron bibliotecarios.
Se enlistan sin ningún orden cronológico ni alfbético.
En algunos casos sorprende conocer este hecho, en otros, se confirma lo que ya se sabía de ellos:
Mao Tse-tung (1893-1976).
Trabajó en la Universidad de Pekín como bibliotecario ayudante y leyó, entre otros, a Bakunin y Kropotkin, además de tomar contacto con dos hombres clave de la que habría de ser la revolución socialista china : Li Dazhao y Chen Duxiu.
Hilda Guevara (1956-1995).
La hija mayor del “Ché” Guevara. Fue bibliotecaria de la Casa de las Américas en La Habana (Cuba).
Stephen King (1947- ).
Escritor estadounidense de gran éxito, autor de muchas novelas de género fantástico, sobre todo historias de terror, que cuenta en su haber con más de 100 millones de libros vendidos. Es inmensamente millonario. Tiene al menos un relato de terror bibliotecario. ‘Mis libros son el equivalente literario a un Big Mac con una gran ración de patatas’ dijo en una ocasión Stephen King. En 1969 trabajó en la Biblioteca de la Universidad de Maine.
Benjamin Franklin (1706-1790).
Estadista norteamericano, padre de la patria, científico, inventor, filósofo, músico, periodista, impresor y bibliotecario.
Nadezhda Krupskaya (1869-1939).
Fue la esposa del revolucionario bolchevique Vladimir Ilich Ulianov Lenin, además de una reconocida figura del Partido Comunista Ruso. Nacida en el 26 de febrero de 1869 en San Petersburgo, contrajo matrimonio con el líder del Partido Bolchevique en 1894 y murió en Moscú en 1939, creó el sistema educativo soviético y fue pionera del desarrollo de las bibliotecas rusas.
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832).
Novelista, dramaturgo, poeta, humanista, científico, filósofo, bibliotecario y ministro de la Corte de Weimar, Gloria Nacional de las Letras Germanas. Princesa Anna Amalia de Weimar, a la que dotó (a la biblioteca, no a la princesa) con la mejor colección mundial de obras de Goethe. Esta biblioteca ardió la noche del 2 de septiembre de 2004.
Jorge Luis Borges Borges (1899-1986).
Mención aparte merece este escritor argentino y hombre universal, que con sus obras (cuentos, poesía y ensayo) contribuyó a la expansión de la lengua española y de la literatura latinoamericana. Mucho se ha escrito sobre él y sus obras, basta con revisar los libros y revistas especializadas en literatura para encontrar páginas y páginas sobre su trabajo y las distintas interpretaciones que se han hecho de su pensamiento. Es ampliamente conocida y referida su trayectoria como bibliotecario, no agregaré nada al respecto, sólo este pequeño estracto obtenido de Winkipedia: En 1946 Juan Domingo Perón es elegido presidente, venciendo así a la Unión Democrática. Borges, que había apoyado a ésta última, se manifestaba abiertamente en contra del nuevo gobierno, lo que provocó que debiera abandonar su función de bibliotecario, y se negase a aceptar el cargo de “inspector de aves y conejos”.
Fuente: Blog de Francisco G. Gómez: http://solobibliotecarios.blogspot.com
Aqui os proporcionamos un monográfico de la lista infoDoc con más de 200 artículos sobre Software Libre
SOFTWARE LIBRE (Free software) son programas desarrollados y distribuidos de acuerdo con la filosofía de dar al usuario la libertad de ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar dichos programas (Linux es un ejemplo de esta filosofía). El software libre no es siempre software gratuito (equivocación bastante habitual que tiene su origen en que la palabra inglesa free significa ambas cosas).
Es difícil creer que desde su modesto lanzamiento en el otoño de 2006, Zotero haya sido descargado más de cuatro millones de veces y que se utilice en todo el mundo en más de treinta idiomas, y que miles de foros, entradas de blogs, artículos de prensa demuestran que los investigadores utilizan esta plataforma de investigación abierta que supera a cualquiera de las alternativas comerciales.
Una parte importante del futuro de Zotero es su plan de sostenibilidad. Zotero y fue concebido a través de una donación de la Fundación Alfred P. Sloanesy, y actualemnte está financiado por las generosas subvenciones de la Fundación Andrew W. Mellon y el Institute of Museum and Library Services. Todos estos patrocinadores son una motivación más para el proyecto Zotero, y constituyen una base de apoyo variada y sostenible para el futuro.
El Center for History and New Media de la Universidad de George Mason donde tiene su sede Zotero, continúa disfrutando de una relación activa y productiva con la Fundación Mellon. Lo único es que se ha comenzado a diversificar son las fuentes de apoyo para Zotero. También ha comenzado a trabajar con la Corporation for Digital Scholarship (CDS), una organización sin fines de lucro que trabajará para mantener proyectos de código abierto que sirvan los investigadores
La biblioteca de la Facultad de Traducción y Documentación, por su pertenencia a la estructura bibliotecaria de la Universidad de Salamanca y el carácter que le imprime su personal es un "lugar" abierto al universo; que en el mundo real se ubica en: C/ Francisco Vitoria 6-16 C.P. 37008
Salamanca (España)
Tfno: +34 923 29 45 80
Fax: +34 923 29 45 82
Centralita: +34 923 29 45 00 ext.:3150
Sin Comentarios